"Puede uno amar sin ser feliz; puede uno ser feliz sin amar; pero amar y ser feliz es algo prodigioso"
Honoré de Balzac (1799-1850) Escritor francés.
Honoré de Balzac (1799-1850) Escritor francés.
Los Colgados de Edward Downes (85) y su esposa Joan (74) vivieron una vida plena. Él fue un destacado director de orquesta británico. Ella una bailarina. Estuvieron casados 54 años y tuvieron dos hijos. Eran una pareja afortunada. Pero su felicidad se vio empañada en los últimos años por serios problemas de salud. A principios de mes, Edward y Joan tomaron una decisión: terminar con sus vidas. Viajaron a Suiza y se internaron en una clínica especializada en suicidios asistidos, donde fallecieron el viernes pasado. "Murieron en paz y en las circunstancias que ellos eligieron", explicaron sus hijos.
En los últimos tiempos, la salud del matrimonio se deterioró. Downes "estaba prácticamente ciego y sordo", declararon sus hijos en un documento publicado por la cadena BBC. Más delicado era el estado de su mujer, quien padecía una enfermedad terminal.
Esa situación fue demasiado para ellos. En los primeros días de julio, Edward y Joan tomaron una determinación. No iban a seguir así. Juntos viajaron a Suiza, a la clínica Dignitas -una institución especializada en eutanasia- y terminaron con sus vidas.
"Después de 54 felices años juntos, decidieron poner fin a sus vidas en vez de seguir luchando con sus serios problemas de salud", dijeron Caractacus y Boudicca, quienes destacaron que sus padres "murieron en paz y en las circunstancias que ellos mismos eligieron".
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